Los ingratos te suelen mostrar su ingratitud aprovechando el momento oportuno y las circunstancias propicias para ellos, en las que saben que no tienes oportunidad de respuesta, son como las hienas, cuando atacan a los leones por la espalda y en manada. El problema para ellos es que hay leones con los colmillos muy afilados.
Veamos que es la ingratitud
Hoy en día es muy común encontrarnos con mil y una ingratitudes de la gente de las que tal vez ya has sufrido algunas; te preguntarás ¿porqué? Y no encontrarás la respuesta y sé que no la encontrarás ya que no fue cosa tuya sino del que olvido los favores que les diste. El problema es quizás mas de educación que de otra cosa.
"A cierto lobo glotón se le atravesó un hueso en la garganta mientras comía. Viéndose en semejante apuro, rogó con mil promesas a una cigüeña que se lo extrajera.
Oye- le dijo- tú que tienes un pico tan largo, bien podrías quitarme este hueso que me ahoga. Hazlo por favor, que yo recompensaré tu servicio. Enternecida la cigüeña por los ruegos del lobo y confiada en sus promesas, le sacó el hueso con suma habilidad; y luego, terminada la operación, le pidió el pago de sus servicios, a lo cual, el lobo mostrándole los dientes contestó:¡Cuán necia eres! Después de que he tenido tu cabeza entre mis dientes ¿Aún me pides premio mayor que el perdonarte la vida y dejarte libre para contar que pusiste tu vida entre mis dientes?
Ante la insólita respuesta, para evitar mayores desengaños, se marchó la cigüeña sin decir nada".Oye- le dijo- tú que tienes un pico tan largo, bien podrías quitarme este hueso que me ahoga. Hazlo por favor, que yo recompensaré tu servicio. Enternecida la cigüeña por los ruegos del lobo y confiada en sus promesas, le sacó el hueso con suma habilidad; y luego, terminada la operación, le pidió el pago de sus servicios, a lo cual, el lobo mostrándole los dientes contestó:¡Cuán necia eres! Después de que he tenido tu cabeza entre mis dientes ¿Aún me pides premio mayor que el perdonarte la vida y dejarte libre para contar que pusiste tu vida entre mis dientes?
¿Lo ves?... La ingratitud es la insensibilidad a los favores recibidos. Es inútil esperar bien de los malvados, ellos nunca corresponden a los favores recibidos. Por más miel y leche que usted diera a las víboras, veneno solamente le escupirán.
¿Quién no ha sido pagado con ingratitud? El que no sepa de ingratitudes poco bien habrá hecho en la vida. Además, el mal pago añade mérito a las buenas obras y califica al ingrato para siempre.
¿Hay alguna actividad humana que concentre a ingratos? En principio no debería ser así, pero la política está cuajada de ellos, ¿casualidad?


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